Ya sabes usar la IA. Ahora úsala mejor: 5 técnicas que Réka descubrió trabajando desde casa
Réka llevaba tres semanas usando la fórmula P.A.R.C.E. y los resultados eran buenos. Mejores que antes, desde luego. Pero algo no terminaba de encajar. Sus prompts funcionaban, sí, pero sentía que la IA todavía le estaba dando el 60% de lo que podía dar.
Una tarde de martes, con el portátil en la mesa del salón y una taza de té enfriándose a su lado, decidió que era hora de ir un paso más allá.
"Márk", llamó hacia la cocina, "ven un momento. Te voy a enseñar algo."
Márk apareció con cara de escepticismo. Él usaba la IA de vez en cuando, pero nunca había entendido del todo por qué Réka le dedicaba tanto tiempo. "¿Otro truco de prompts?", preguntó arqueando una ceja.
"No", dijo ella sonriendo. "Cinco."
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| Una tarde de martes, una taza de té frío y cinco técnicas que iban a cambiar la forma de usar la IA para siempre |
¿Por qué P.A.R.C.E. no siempre es suficiente?
Si llegaste aquí desde el post anterior, ya sabes que P.A.R.C.E. es la base. Persona, Audiencia, Resultado, Contexto y Emoción. Si todavía no lo has leído, te recomiendo empezar por ahí antes de seguir.
Pero hay un momento en el que la base ya no es suficiente. Cuando empiezas a pedirle a la IA cosas más complejas, más personalizadas o más creativas, necesitas herramientas más afinadas. Como pasar de saber conducir a aprender a aparcar en paralelo. La base es la misma. La precisión es otra.
Réka lo había entendido esa tarde. Y estaba a punto de explicárselo a Márk.
Técnica 1: Few-Shot prompting — enséñale con ejemplos
"Mira", dijo Réka abriendo un documento en su portátil. "El problema que tenía era este. Le pedía a la IA que escribiera en mi estilo y siempre me devolvía algo que sonaba... correcto pero genérico. Como si lo hubiera escrito cualquiera."
Márk asintió. Él también había notado eso.
"El truco", continuó Réka, "es darle ejemplos. No decirle cómo escribes. Mostrarle cómo escribes."
Esto se llama Few-Shot prompting y funciona así: antes de hacer tu petición le das a la IA dos o tres ejemplos reales de lo que quieres.
Puede ser un párrafo tuyo, un email que escribiste o un post que te gustó. La IA analiza el patrón y lo imita.
El prompt queda algo así:
"Aquí tienes tres ejemplos de cómo escribo yo: [ejemplo 1], [ejemplo 2], [ejemplo 3]. Ahora escribe un post de 300 palabras sobre [tema] usando exactamente ese mismo estilo, tono y ritmo."
"Eso es muy listo", admitió Márk. "Es como enseñarle con ejemplos en lugar de explicarle con palabras."
Exactamente.
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| No le digas a la IA cómo escribes. Muéstraselo con ejemplos y verás la diferencia |
Técnica 2: dile a la IA cómo quieres que piense. cuándo quieres creatividad y cuándo precisión
El truco era simple. En lugar de dejar que la IA decidiera sola cómo responder Réka le decía directamente en el prompt qué tipo de respuesta necesitaba.
Cuando quería ideas creativas para títulos o posts escribía:
"Responde de forma muy creativa y sorprendente. Dame opciones inesperadas que llamen la atención."
Cuando necesitaba algo técnico y preciso escribía:
"Responde de forma concisa y directa. Sin adornos ni explicaciones largas. Solo los datos importantes."
"¿Eso funciona de verdad?", preguntó Márk escéptico.
"Pruébalo ahora mismo", dijo Réka girando el portátil hacia él.
Márk escribió el mismo prompt dos veces. Una con la instrucción creativa y otra con la instrucción precisa. Las respuestas eran completamente diferentes.
"Es como pedirle a un amigo que te hable como poeta o como ingeniero", explicó Réka. "La misma persona, dos modos completamente distintos."
Márk miraba la pantalla con los ojos más abiertos que antes.
Técnica 3: prompts de sistema — las instrucciones que la IA recuerda siempre
"Este es mi favorito", dijo Réka frotándose las manos. "Los prompts de sistema son instrucciones permanentes que le das a la IA una sola vez y ella las recuerda en todos tus chats."
Herramientas como Claude o ChatGPT Plus permiten configurar un prompt de sistema que funciona como el manual interno de tu asistente. Réka tenía el suyo así:
"Eres mi asistente de contenido para mi blog. Mi tono es cercano, informal y nunca uso palabras técnicas sin explicarlas. Mis lectoras son mujeres de 30 a 50 años interesadas en tecnología, viajes y emprendimiento digital. Siempre que escribas algo para mí usa este perfil como base."
Con eso configurado ya no tenía que repetir el contexto cada vez. La IA ya lo sabía.
"Es como contratar a un asistente y darle el manual de la empresa el primer día", explicó Réka. "A partir de ahí ya no tienes que explicar todo desde cero."
Márk ya no arqueaba la ceja. Estaba tomando notas en su móvil.
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| Configúralo una vez y la IA lo recuerda siempre. Como darle el manual de tu empresa a un asistente el primer día |
Técnica 4: prompts encadenados — divide y vencerás
"El error que yo cometía antes", dijo Réka, "era pedirle todo a la vez. Dame un post completo, con título, introducción, desarrollo, conclusión y llamada a la acción. Y claro, la IA me daba algo que intentaba cubrir todo pero no destacaba en nada."
La solución es dividir la tarea en pasos. Primero le pides el esquema. Cuando te gusta el esquema le pides la introducción. Cuando tienes la introducción le pides el desarrollo. Y así hasta el final.
Cada paso construye sobre el anterior. La calidad de cada sección es mucho mayor porque la IA tiene todo el contexto previo y no intenta hacer demasiado a la vez.
"Es como construir una casa", dijo Márk de repente. Réka lo miró sorprendida. "Primero los cimientos, luego las paredes, luego el tejado. No al revés."
Réka sonrió. Su escéptico favorito lo había entendido perfectamente.
Técnica 5: audita tus propios prompts
"Y la última", dijo Réka, "es la que más me costó aceptar. Porque implica admitir que tus prompts no son perfectos."
Cuando un prompt no da el resultado que esperas la mayoría de gente lo borra y empieza de cero. Réka hacía lo mismo. Hasta que descubrió que podía pedirle a la propia IA que le dijera qué estaba fallando.
El prompt es este:
"Actúa como experto en prompting. Aquí está el prompt que escribí: [tu prompt]. Aquí está la respuesta que me dio: [respuesta]. Dime qué hice mal y dame una versión mejorada del prompt."
La IA analiza su propia respuesta y te dice exactamente qué información le faltaba. Es como tener un coach que ve exactamente dónde tropezaste.
"La primera vez que lo usé me quedé de piedra", admitió Réka. "Me dijo que mi prompt era demasiado vago en el contexto y demasiado específico en el formato. Tenía razón."
El momento en que Márk se convenció
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| Eran casi las siete. El té llevaba frío dos horas. Ninguno de los dos se había dado cuenta |
Eran casi las siete de la tarde cuando Márk cerró su libreta de notas. El té de Réka llevaba frío desde hacía dos horas. Ninguno de los dos se había dado cuenta.
"Oye", dijo Márk mirando su móvil, "voy a probar esto ahora mismo para el informe que tengo que entregar mañana."
Réka sonrió. El escéptico más difícil de convencer acababa de convertirse en el alumno más entusiasta.
Eso es lo que hacen las buenas técnicas. No convencen con argumentos. Convencen con resultados.
¿Sabías qué...? (Dato real y verificado)
El concepto de Few-Shot prompting fue documentado por investigadores de OpenAI en 2020 en el paper original de GPT-3. Demostraron que un modelo de lenguaje puede aprender a realizar tareas nuevas simplemente con dos o tres ejemplos en el prompt, sin necesidad de reentrenamiento. Esta técnica es hoy uno de los pilares del prompting profesional y se usa en empresas de todo el mundo para personalizar respuestas de IA a gran escala.
Lo que Réka aprendió esa tarde
P.A.R.C.E. es el punto de partida. Estas cinco técnicas son el siguiente nivel. No hace falta usarlas todas a la vez ni aprenderlas en un día. Empieza por la que más sentido tenga para lo que haces ahora mismo.
Si escribes contenido: empieza por el Few-Shot prompting. Si usas la IA para análisis: empieza por los prompts encadenados. Si trabajas con la IA todos los días: configura tu prompt de sistema hoy mismo.
Y si alguna vez un prompt no funciona como esperabas, ya sabes qué hacer. No lo borres. Auditalo.
Las ilustraciones de este post fueron creadas con inteligencia artificial.
¿Cuál de estas cinco técnicas vas a probar primero? ¿O ya usas alguna y quieres contarme cómo te ha ido? Cuéntame abajo. 👇
¿Quieres ir todavía más lejos? En el siguiente post descubrirás cómo Márk le enseñó a Réka las técnicas más avanzadas de todas. Leer el Post 1 y Post 3




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